Qué es Orientación Bíblica?

La misión de anunciar la Palabra de Dios es un cometido de todos los discípulos de Jesucristo, como consecuencia de su bautismo.

Introducción a la Biblia

La Palabra de Dios, expresada en lenguas humanas, se hace semejante al lenguaje humano, como la Palabra del eterno Padre...

Hermanos Menores Capuchinos

Nuestro padre San Francisco vivió el Evangelio con sencillez y radicalidad, y así quiso que lo hicieran sus hermanos y seguidores.

San Francisco de Asís y el Evangelio

La Regla es el libro de la vida, esperanza de salvación, médula del Evangelio, camino de perfección, llave del paraíso, pacto de alianza eterna.

Entender la Biblia un placer a su alcance

La Biblia contiene preciosas verdades procedentes de Dios. Nos dice cuál es el propósito de la vida, la causa del sufrimiento humano y lo que le espera a la humanidad.

sábado, 30 de abril de 2011

¿Qué tánto crees?

"Cuando estaban a la mesa, les echo en cara su incredulidad y dureza de corazón" Mc 16, 9-15. A veces por andar entre misterios nos acostmbramos a lo sobrenatural y de ahí la incredulidad o falta de sensibilidad espiritual.

viernes, 29 de abril de 2011

2 DOM PASCUA - ciclos A,B,C - (Jn 20, 19-31)

 
1.  INVOCA

·         Prepara tu ánimo para entrar en la oración. El Señor te va a dirigir su mensaje por medio de su Palabra. Por tu parte, deja a un lado todo lo que te puede distraer de este encuentro con el Amado, en silencio y en diálogo.
·         Sólo el silencio  te hará escuchar el intercambio que el Señor quiere ofrecerte.
·         Orar es: callar para escuchar,  callar para tener hambre de la Palabra, callar es posibilitar que la Palabra te diga los secretos de Dios.
·         Orar es: hacerse consciente de la llamada de Dios a la interioridad. Y abrirse a esa llamada como tierra reseca, agostada, sin agua.
·         Orar es: sentirse habitado por el Señor, en el silencio de uno mismo, para admirar a Dios, que quiere estar contigo para siempre.
·         Invocamos al Espíritu, que es el gran Artífice de este encuentro de paz, silencio y amor.

2.  LEE LA PALABRA DE DIOS  (Jn 20, 19-31)  (Qué dice la Palabra de Dios)

Contexto bíblico

·         Este relato  confirma el cumplimiento de las promesas hechas por Jesús a los discípulos.
-       Jesús había dicho: Regresaré con ustedes (Jn 14, 18). Y ahora nos dice: Jesús se presentó en medio de ellos (Jn 20, 19).
-       Jesús había prometido: Dentro de poco volverán a verme (Jn 16, 16).  El evangelista afirma: Los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor (Jn 20, 20).
-       Jesús les anunció el envío del Espíritu (Jn 14, 26; 15, 26; 16, 7) y con él, la paz (Jn 16, 33). Y el evangelista nos trae las palabras de Jesús: La paz esté con ustedes… y reciban el Espíritu Santo  (Jn 20, 21ss).
-       Jesús afirmó: Me voy al Padre (Jn 14, 12). Y el evangelista nos trasmite las palabras de Jesús, que ratifican la promesa cumplida: Voy a mi Padre, que es el Padre de ustedes  (Jn 20, 17).

1. Con las puertas cerradas por miedo a los judíos (v. 19)

·         Con expresiones gráficas nos narra el evangelista la situación lamentable de los discípulos:
-       Por la tarde (noche), con las puertas cerradas, llenos de miedo. La noche es el signo de las tinieblas y de las dudas de fe.
·         Están los discípulos sumergidos en la antigua creación. No han experimentado la luz del Resucitado, el domingo, el primer día de la semana, de los nuevos tiempos, de la nueva creación.
·         Los discípulos, no sólo no esperaban ver a Jesús Resucitado, sino que estaban predispuestos a todo lo contrario. A María Magdalena lo único que se le ocurre, al ver el sepulcro vacío, es que han robado el cuerpo de Jesús. Y cuando Magdalena va a anunciarles que había visto al Señor; ellos, a pesar de oír que estaba vivo y  que ella lo había visto, no creyeron (Mc  16, 11).
·         Sólo desde la fe se puede aceptar la revelación de que Jesús resucitó y está vivo entre nosotros. Tanto los vestidos blancos como los ángeles hacen referencia al ámbito de lo divino y de la fe.
·         Podemos afirmar que Jesús está resucitado y creerlo firmemente. Pero, el testimonio de vida nos dirá y dirá a los que nos vean que de verdad creemos en Él y que va recreando las personas, el tiempo y los sucesos de nuestra historia. Sólo con Jesús Resucitado podemos vencer todos los miedos, dudas y persecuciones.

2.  Reciban el Espíritu Santo  (v. 22)

·         El evangelista nos describe los signos de la presencia del Resucitado:

1.  La donación de la paz.    La paz esté con ustedes (v. 21). Para quitar el miedo, Jesús les da la paz. Repetidas veces nos trasmiten los evangelistas estas palabras del Resucitado. Es el fruto del encuentro con  que arrebata el miedo, trae la vida y la esperanza y devuelve el sentido de la existencia como personas y como discípulos.

2. La donación del EspírituReciban el Espíritu Santo (v. 22). El Espíritu es el soplo de vida. Es el mismo soplo que dio vida al primer ser humano (Gn 2, 7). El aliento del Creador confirió la vida al primer ser humano. Ahora, el soplo del Resucitado, que transmite el Espíritu, quiere recrear  al ser humano. La fe en la resurrección conduce a afirmar y defender la vida y luchar contra todos los signos de muerte.

3.  El perdón de los pecadosA quienes les perdonen los pecados, Dios se los perdonará (v. 22). El Resucitado otorga la salvación, y perdona la deserción y abandono de los discípulos en los momentos de la pasión y muerte del Maestro. No reciben por su traición ningún reproche ni les exige ningún gesto de reparación. El Resucitado trasmite a los discípulos su mismo poder para que, en su nombre, ellos mismos, débiles y pecadores, perdonen los pecados de sus semejantes.

3.  Dichosos los que han creído sin haber visto  (v. 29)

·         La persona y conducta de Tomás representa a muchas personas que, llenas de dudas, quieren razonar y comprobar el ámbito de la fe. Como Tomás, buscamos certezas a la medida de nuestras limitaciones humanas.
·         Pero el proceso de la fe comienza por “ver” las señales del Resucitado en los mismos seres humanos y en la realidad en que vivimos. Son las señales y las llagas de los que sufren.  Y el testimonio de todos aquellos que superan las dudas afirmando al Resucitado.
·         Hay que escuchar la Palabra, que nos habla de muchas maneras y para todas las ocasiones. Hay que reconocer el testimonio de los que cambian y entregan su vida porque creen en el Resucitado, como les sucedió a los discípulos. Hay que integrarse en la comunidad de la Iglesia, donde se presenta el Resucitado con sus dones: paz, perdón, Espíritu.

3.  MEDITA  (Qué me/nos dice la Palabra de Dios)

·         Si, con un acto radical de fe, me entregara del todo a Jesús Resucitado, mi vida sería otra.
·         Si, con un acto radical de fe, me decidiera a experimentar la paz y el perdón del Resucitado…
·         Si, con un acto radical de fe, me dejara conducir por la Palabra y el Espíritu, podría experimentar la bienaventuranza: Dichosos los que han creído sin haber visto.

4.  ORA  (Qué le respondo al Señor)

·         Jesús Resucitado, quiero decirte que no necesito milagros para entregarme y confiar en Ti. Tú eres el mayor milagro de toda la historia. Porque el Padre te resucitó, para que también nosotros resucitemos contigo.
·         ¡Señor mío y Dios mío!  ¡Mi Dios y todas mis cosas!  ¡Tú eres el Bien, todo Bien, Señor Dios, vivo y verdadero!

5.  CONTEMPLA

·         A  Jesús, que te muestra las llagas de su dolor en tantos que sufren.
·         A  las personas de tu entorno. ¿Ves que sufren, en su cuerpo, en sus sentimientos, en su fe? ¿Ves que andan desviados del Resucitado? ¿Ves que caminan sin rumbo?  En espíritu, descubre en ellos al Resucitado, ámalos, perdónalos, compréndelos, introdúcelos en la llaga gloriosa del costado de Jesús glorificado.

6.  ACTÚA 

·         Daré testimonio con mis obras del Resucitado. Sacaré de mi interior: dudas, complejos, miedos, resistencias, perezas.
·         Diré confiado y entregado: ¡Señor mío y Dios mío!
·         Recitamos el salmo 118 (117). Repitamos el estribillo: Éste es el día en que actuó el Señor.

TODO CON CRISTO

"Echen la red a la derecha de la barca y encontrarán peces" Juan 21, 1-4. Con Cristo resucitado podemos echar las redes donde él nos diga, pues él ha vencido todo y está sentado a la derecha de Dios Padre para ser SEÑOR de todos.

jueves, 28 de abril de 2011

DOMINGO II DE PASCUA-DOMINGO DE LA MISERICORDIA

DOMINGO II DE PASCUA –
                 La misericordia de Dios fruto de la resurrección de Cristo.

Ambientación general
Paz y bien. Favor de apagar sus celulares. Reunidos en el nombre de nuestra fe en Cristo, como Señor y salvador nuestro, participemos en esta Eucaristía celebrando la presencia de Cristo que nos comparte su Espíritu y, con él, su paz. Somos la Iglesia reunida, como la comunidad de Jerusalén, de la que nos habla la primera lectura, para celebrar la unidad fraterna en el Señor, que nos ha de capacitar para ser testigos de la Resurrección de Cristo.

Monición a la 1ª lectura –Hechos 2, 42-47
La misión de Cristo de reunir a los hijos dispersos de Dios se realiza en la comunidad cristiana, tal como nos lo describe el pasaje de los Hechos que vamos a escuchar.

Salmo 117
Proclamemos con gozo las maravillas que la misericordia del Señor ha realizado en el mundo por medio de su Hijo Jesucristo.

Monición a la 2ª lectura –  I Pedro 1, 3-9
La fe en la resurrección Jesucristo nos dará la capacidad de hacer viva la esperanza en nuestra vida aun en medio de dificultades y contrariedades. Escuchemos.

Monición al Evangelio – Juan 20, 19-31
En una de las apariciones más relevantes de Cristo a los Once les comunica su Espíritu para ser dispensadores de su misericordia particularmente a través del poder de perdonar los pecados. Escuchemos.

Reflexión homilética:
-         La resurrección de Cristo no es simplemente un misterio glorioso de su experiencia humana, sino que tiene sus consecuencias prácticas en la vida de sus seguidores.
-         Una de esas consecuencias es la vida de la comunidad cristiana, que tiene en la Iglesia su lugar y desarrollo real.
-         Pero la comunidad tiene a su vez la misión hacia el mundo: la de ser portadora de la  misericordia, de la solidaridad y del servicio de Cristo, que sea ha hecho todo para todos.

Preces
Sacerdote: Hagamos oración para que las maravillas realizadas por Cristo resucitado sean realidad en la vida e historia del mundo.
-         Por la Iglesia, para que fiel a la misión que Cristo le encomendó, sea instrumento de la gracia y de la  misericordia para todos. Oremos.
-         Por las autoridades civiles, para que sean instrumento de la paz y de la justicia que Dios quiere para toda la humanidad. Oremos.
-         Por todos los que se sienten alejados y menospreciados en nuestro mundo, para que sientan y experimenten también la misericordia de Dios que los anima a crecer y  a superarse. Oremos.
-         Por todos nosotros, que creemos en Cristo, como nuestro Señor y Salvador, para que sepamos dar testimonio de su gracia, de su amor y de su misericordia a todos. Oremos.

Sacerdote: Dios de bondad y de misericordia, que nos has amado tanto en tu Hijo Jesucristo, abre nuestros corazones a tu plan de salvación para que seamos instrumentos fieles de tu misericordia para todos. Por Cristo…

Monición de envío
Hemos experimentado la misericordia de Dios, encarnada en la gracia que hemos recibido en esta Eucaristía; que sintamos la responsabilidad privilegiada de llevarla a todos los que encontremos en el camino de nuestra vida.